Un corredor es un viajero. Cuando viajas vas buscando lugares nuevos, lo mismo pasa cuando corres.

Otras veces, vas buscando rincones donde has sido feliz con el objetivo de revivir esa felicidad, lo mismo pasa cuando corres. En un viaje pueden suceder muchas cosas que te obliguen a adaptarte a las circunstancias y cambiar el plan establecido, lo mismo pasa cuando corres. En los viajes, conoces gente, personas que quizás vuelven a revivir una felicidad pasada, y que te enseñan las mejores partes de ellos mismos, lo mismo pasa cuando corres.

Nuestro viaje de hoy, podría comenzar por la comarca de las Hurdes, donde los buitres negros y leonados tienen la mejor vista de “El Melero” para adentrarnos a continuación a ver las formaciones de rocas graníticas de “Los Barruecos” o admirar la belleza del Valle del Jerte con el cerezo en flor desde “El mirador de la memoria”. Podríamos también pasar a disfrutar de la magia del “Cerro de Masatrigo”, una montaña con forma cónica creada por el devenir de las corrientes del río Guadalemar y situada en un entorno salido de un cuento de brujas. Para terminar el viaje podríamos adentrarnos en los grandes bosques de castaños o entre los mares de olivos de la Sierra de Montánchez

para agacharnos, coger su tierra con las manos y poder sentir a fuerza de una tierra dura pero fértil que sigue proveyendo a quienes creen en ella.

Backyard Ultra World Team Championships 2022

Este fin de semana 15 viajeros van a emprender un viaje. Como todo viaje tendrá un lugar para empezar y otro para acabar y en esta ocasión esos dos puntos coinciden: La Parra

Corriendo entre olivos

El viaje empezará con una fase de observación, de reconocimiento del terreno, habrá que fijarse en cada detalle, en el geranio rojo en la maceta de la ventana de la casa de la esquina, en la panadería de la que sale un olor tan delicioso, en la marca del asfalto que se mezcla con la tierra de la pista, en esa piedra con forma de tortuga o en la encina que te impresiona desde la primera vuelta por las caprichosas formas de sus ramas. Todo es nuevo y necesita ser reconocido.

Salida de una de las vueltas de la primera edición Backyard U

Una vez superado ese reconocimiento inicial, nuestros viajeros empezaran a tejer las redes, esas mismas redes que necesitarán para ayudarse más adelante unos a otros a seguir adelante, poco a poco los corredores comenzarán a intercambiar las primeras palabras, los primeros ánimos, las primeras anécdotas y a generar un espíritu común que hará que las vueltas pasen casi sin darse cuenta. Cuanto más solidas sean esas redes más unido estará el grupo de viajeros y más lejos podrán llegar.

De igual manera que se establecerán redes dentro del grupo, se establecerá también una red muy fuerte con la gente del pueblo que a buen seguro aliviará el paso de los kilómetros de los corredores con sus continuos ánimos.

Vendrá la noche y vendrá el frío, algunos viajeros empezarán a sentir el peso de las piernas y en esos momentos será cuando empiece el viaje más maravilloso que un viajero o un corredor pueden hacer. Viajar al interior de uno mismo. ¿Porqué estoy aquí?¿Para qué me sirve esto?¿Hasta donde puedo llegar?¿Quién soy yo?

Todos y cada uno de los corredores se harán esas preguntas en algún momento y todos y cada uno tendrán sus propias respuestas. Correr en esos momentos es un viaje que te puede llevar a donde quieras, puedes imaginar que corres por un acantilado, por una playa, por un bosque que te protege de la lluvia de otoño, por una pista o por un sendero roto. Al mismo tiempo es cuando encontrarán tiempo para responderse a si mismos a esas preguntas que dan vueltas a la cabeza, una vez tras otra y tras otra y tras otra.

El día 15 de octubre 555 corredores de todo el mundo iniciarán este mismo viaje. Agrupados por países competirán entre ellos para saber cuál de esos países consigue dar más vueltas al circuito de 6,7 kilómetros. Pero es mucho más que eso, no es la adrenalina de la competición, no es el deseo de vencer a tus rivales, ni siquiera se trata del orgullo por representar a tu país. Esta carrera va mucho más allá, es un viaje interior, es un aprendizaje, es lucha y esfuerzo pero sobre todo debería ser belleza y alegría.

El éxito de cada uno de estos viajeros dependerá de si son capaces de dar respuesta a estas preguntas pero principalmente de cuánto tiempo necesitarán para conseguir las respuestas que más satisfagan a esas preguntas o si necesitarán darle una vuelta más al circuito y a la cabeza.

Estos son nuestros quince viajeros y el capitán del barco a los que mandamos todos nuestros ánimos:

Here we go round, round and round

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